"Eres tú, eterno nombre sin fecha".
Vicente Aleixandre
Y regresó el invierno
con pálida mirada,
ajeno te esperaba
tu número ya escrito
de la funesta suerte,
el que a todos nos llega
cuando menos se espera
el de la fecha hiriente ....
el marcado .... pero no requerido
te llegó, como a todos
nos llegará algún día - un abril,
un diciembre o en un cálido mayo -
nos llamará la Parca
y veremos en fila
desfilar al amigo,
al enemigo,
al que nunca escuchamos,
al que siempre nos quiso,
al vecino de al lado.
Todos serán lo mismo
en ese reencuentro
que todo lo transforma
o lo deja en la nada.
sábado, 18 de febrero de 2012
De nuevo a José Hierro
domingo, 12 de febrero de 2012
Fiesta
Para qué salir, nadie me espera
allá al otro lado donde las luces de neón
hacen guiños de estrellas maltratadas.
Sé que la noche existe,
prefiero su silencio ...
recostada a la sombra de tu alado recuerdo
y beberme en mil sorbos
la sombra de tu cuerpo.
allá al otro lado donde las luces de neón
hacen guiños de estrellas maltratadas.
Sé que la noche existe,
prefiero su silencio ...
recostada a la sombra de tu alado recuerdo
y beberme en mil sorbos
la sombra de tu cuerpo.
viernes, 3 de febrero de 2012
El paso del tiempo (la vejez)
Te iba a pedir un favor
no sé si debo.
Es ya tarde, ya casi es
mediodía y, aún no he puesto
las cuentas en su sitio.
Es casi mediodía y me falta
arreglar la maleta. ¿Las gafas?
Casi nunca sé donde las tengo
qué apuro, no ver por los pasillos.
Es casi mediodía y olvidé
poner la leña al fuego
pasar la nueva hoja al calendario
y ajustarme al fin a un nuevo día.
no sé si debo.
Es ya tarde, ya casi es
mediodía y, aún no he puesto
las cuentas en su sitio.
Es casi mediodía y me falta
arreglar la maleta. ¿Las gafas?
Casi nunca sé donde las tengo
qué apuro, no ver por los pasillos.
Es casi mediodía y olvidé
poner la leña al fuego
pasar la nueva hoja al calendario
y ajustarme al fin a un nuevo día.
domingo, 29 de enero de 2012
Guardo tus versos
Guardo tus versos para la tarde
después de que anochezca en la arboleda
y el azul, sea ya gris de media noche.
Guardo tus versos para esa hora callada
de soledad nocturna cuando la vigilia
despeja nuestro rostro y, quedamos desnudos,
casi rotos. Guardo, quizás, también
tus versos, para esa espera
en la que el dolor se hace insoportable,
y, a veces, casi mata. Y entonces .... quedas tú
y a ti me aferro como el cielo a su más amada estrella.
después de que anochezca en la arboleda
y el azul, sea ya gris de media noche.
Guardo tus versos para esa hora callada
de soledad nocturna cuando la vigilia
despeja nuestro rostro y, quedamos desnudos,
casi rotos. Guardo, quizás, también
tus versos, para esa espera
en la que el dolor se hace insoportable,
y, a veces, casi mata. Y entonces .... quedas tú
y a ti me aferro como el cielo a su más amada estrella.
viernes, 20 de enero de 2012
Paso al amor
Te dejé caer
Te permití
No sé ....
Estabas tú tal vez
En la otra esfera
Y sólo fue tu luz,
Tu voz .... tu paso
Tu fugaz llamarada
La que una vez
Rozó el purpúreo
Con su leve fuego
Y lo cambió de forma
Y de tamaño
Transformándolo todo.
Te permití
No sé ....
Estabas tú tal vez
En la otra esfera
Y sólo fue tu luz,
Tu voz .... tu paso
Tu fugaz llamarada
La que una vez
Rozó el purpúreo
Con su leve fuego
Y lo cambió de forma
Y de tamaño
Transformándolo todo.
sábado, 14 de enero de 2012
Volver a nacer
No quisiera morir,
ahora, que he sobrevivido
a la locura,
a la soledad candente
y a las tardes azules.
No quisiera morir,
ahora, que el aroma de la tierra
mece de nuevo mis pasos,
ahora, que el color
entreteje de nuevo la mañana.
No quisiera morir,
ahora, que he descbierto
que el verdadero amor
se halla
en el misterio sencillo de la vida.
ahora, que he sobrevivido
a la locura,
a la soledad candente
y a las tardes azules.
No quisiera morir,
ahora, que el aroma de la tierra
mece de nuevo mis pasos,
ahora, que el color
entreteje de nuevo la mañana.
No quisiera morir,
ahora, que he descbierto
que el verdadero amor
se halla
en el misterio sencillo de la vida.
sábado, 7 de enero de 2012
Indiferencia
No me mueven las Ítacas
ni los llantos,
ni las naves de Ulises y sus sirenas
ni el desastroso abril de Eliot
y su "tierra Baldía".
Ni el llanto de un niño
ni las bombas,
ni la muerte implacable.
Sospecho que mi vida será así
y ya está escrita
como dijo Félix Grande
en su poema,
pero tampoco su canto
ahora me mueve, ni me altera el espíritu.
Y acaso me pregunto, ¿cómo yo?
Después de haber amado tanto,
permanezco callada ante el insulto.
ni los llantos,
ni las naves de Ulises y sus sirenas
ni el desastroso abril de Eliot
y su "tierra Baldía".
Ni el llanto de un niño
ni las bombas,
ni la muerte implacable.
Sospecho que mi vida será así
y ya está escrita
como dijo Félix Grande
en su poema,
pero tampoco su canto
ahora me mueve, ni me altera el espíritu.
Y acaso me pregunto, ¿cómo yo?
Después de haber amado tanto,
permanezco callada ante el insulto.
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